Ortiga


La Ortiga, conocida por todos cuando menos por sus pelos urticantes, se cría en lugares humanizados del norte del país. 
Hay varias especies de ortigas, pero la que nos interesa es la Urtica dioica, la ortiga grande, plurianual, que bien desarrollada puede llegar casi al metro de altura. Contiene Nitrógeno, Hierro, Calcio, Potasio, Azufre, Fósforo, Silicio,Mobildeno, Vandamio y Manganeso, todos ellos en formas orgánicas perfectamente asimilables por las plantas. Hormonas: citoquininas, auxinas, y gilbeerelinas, que armonizan el desarrollo vegetal.
 La ortiga  es especialmente rica en dos microelementos: el Vanadio y el Molibdeno.
Por cuestiones químicas, estos dos elementos son imprescindibles para que las bacterias fijadoras del Nitrogeno tipo azotobacter puedan sobrevivir. Así, cuando liberamos estos elementos mediante el proceso de fermentación estamos provocando una fuente de alimento que es rápidamente aprovechada por estas bacterias, que se mutiplican sin parar hasta agotar existencias.
El resultado es que al final de la fermentación disponemos de un caldo muy rico en bacterias fijadoras del Nitrógeno, y si lo aplicamos al suelo dinamizamos todos de los muchos procesos en que el Nitrogeno interviene,  sin caer en el común error de sobrecargar los sustratos con este elemento, que es lo que da pié a la mayoría de las enfermedades que afectan a nuestros cultivos.
Esta característica del Extracto de Ortigas también lo es de otras dos plantas que nos gustan mucho: la Consuelda (Simphytum officinale) y el Diente de León (Taraxacum officinale).

Por  otra parte la presencia y actividad de estas bacterias fijadoras de Nitrógeno, hace que en los estadios medios de la elaboración del Extracto, éste pueda ser utilizado como abono, o al menos como complemento nitrogenado.
A partir de un momento en el proceso de fermentación la presencia de bacterias es tan alta que las reservas de Mobildenio y Vandamio se agotan y la cantidad de Nitrógeno presente en el caldo ya no aumenta más. Luego, conforme va pasando el tiempo el Nitrógeno dsaparece, quedando, eso si, las bacterias que tanto nos interesan.

Su
 extracto lleva también una serie de bacterias y moléculas complejas y poco estudiadas que tienen efectos muy positivos en varios campos del ámbito de la planta:


En el suelo:
. Estimula la vida microbiana, ayudando así en la estructuración del suelo.
. Enriquece el compost.
. Gusta mucho a la lombriz del estercolero, que emigra hacia donde el suelo o el compost ha sido regado con extracto de ortiga. Se multiplican más deprisa y el humus sale más rico.


En la raíz:
Estimula el crecimiento radicular, favoreciendo su crecimiento en extensión y profundidad. Más densidad de microrrizas.


En la hoja:
. Endurece la pared celular, favoreciendo los procesos de lignificación. Eso la hace más resistente a los ataques de parásitos y hongos.
. Promueve la formación de clorofila.


En la flor:
. Induye la floración.
. Las flores son más abundantes, tienen colores más vivos y son físicamente más fuertes.
. Aumenta la presencia de aceites esenciales. Son más aromáticas.


En el fruto:
. Aumenta la presencia de azúcares en el fruto, potenciando el gusto y alargando la conservación.


En la semilla: 
. Aumenta la tasa de germinación, y la homogeniza.
. Las plantas que nacen de semillas que han sido remojadas en este caldo son más resistentes a las enfermedades criptográmicas.


Respecto al entorno a la planta:
. Insecticida para pulgones, estadios larvarios de cochinillas y otros insectos pequeños.
. Repelente para muchos otros, que elegirán otras plantas para hacer la puesta.
. Acaricida.
. Dificulta la evolución de la mayoría de los hongos. Efectivo sobre oidio, fitóftora, roya, monilia y secado de las coníferas.
. Corrector de carencias


Aplicación
Para una aplicación genérica de este extracto basta diluirlo al 10% (1 lt. de extracto para 9 de agua) y rociar más bien el conjunto del huerto o el jardín que sus individualidades. Nosotros usamos una atomizadora que crea un nube en toda el área a tratar.
Si lo que pretendemos es solucionar un problema (pulgón, carencias, hongos) es conveniente aumentar la dosis al 20%, localizando el tratamiento sobre las plantas afectadas. Cada sesión consta de tres aplicaciones seguidas en intervalos de 24 horas, y se repite por lo menos 2 veces.
En el caso de problemas con hongos, lo idóneo es combinarlo con extracto de Cola de Caballo.
Para corregir carencias, aplicar al 10% en tres sesiones durante 45 días.
En semillas, mojarlas en extracto puro durante una hora, y después sembrar. La germinación será más homogénea y las enfermedades aparecerán más tarde y no serán tan virulentas.
En el plantel y trasplantes, regar generosamente con una disolución al 10%. Con una vez hay suficiente. Si es posible, empapar la raíz del plantel en extracto antes de la siembra.
En suelo y compost diluir al 10% y mojar toda la superficie. Después conviene un riego moderado para que el producto entre unos centímetros balo tierra.

Frecuencia:
En plantas o jardines sanos lo idóneo es una aplicación mensual al 5-8% durante la época vegetativa. Realizar 2 aplicaciones en otoño y otra en febrero.
En plantas que sufren alguna enfermedad, partir de una dosis del 10% aplicada cada 20 días hasta que la planta muestro claramente signos de recuperación. Según la virulencia del ataque se puede aumentar la dosis hasta el 100%.

Compatibilidades:
El extracto de ortiga es compatible con casi todos los productos fitosanitarios, ecológicos o no. Evitar las mezclas con productos de reacción alcalina como el caldo bordelés. La mezcla con estos productos hace precipitar el purín, por lo que pierde completamente sus virtudes.
Si se usa en combinación con fauna auxiliar es recomendable aplicar el producto mediante el riego para no provocar migraciones debidas a su efecto repelente. No obstante se puede aplicar igualmente mediante pulverización. En este caso, y si la dosis es elevada, tener la precaución de aplicar antes de la suelta.

Conservación:
El purín es el fruto de una fermentación acuosa, muy parecida al vino, por lo que se debe conservar de una forma parecida a éste: temperatura fresca y oscuridad. En éstas condiciones se conservarán estables alrededor e un año. A partir de éste momento (más corto con temperaturas elevadas) precipita y pierde paulatinamente sus propiedades. En el caso de que el extracto haya iniciado una segunda fermentación o haya precipitado, sólo mantendrá su capacidad nutritiva. Se puede, por lo tanto, aprovechar como complemento del abono, mediante riego, o como activador del compost.
Un buen lugar para conservar botellas pequeñas de extractos durante el verano es la nevera.
El purín, una vez abierto el bote, puede conservar sus propiedades durante tres meses.

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